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Lesiones. Cuales son y como actuar.

En este apartado, Raúl Ivars, Fisioterapeuta, escribirá sobre las lesiones más frecuentes en el pádel así como de su tratamiento y recuperación

 

Las lesiones que se exponen a continuación deben ser revisadas y tratadas por el fisioterapeuta para obtener una correcta y pronta curación y poder volver cuanto antes a la práctica de nuestro deporte favorito.

1.- EPICONDILITIS:

El codo de tenista o epicondilitis es un dolor en la región externa del codo probablemente causado por el uso repetido y forzado de los músculos extensores de los dedos.

Los músculos que estiran los dedos y la muñeca se originan en un pequeño saliente óseo en la parte externa del codo (epicóndilo). En la epicondilitis, el dolor está concentrado alrededor de esta área y puede, en ocasiones, irradiarse hacia el antebrazo y dorso de la mano al sujetar o torcer algo.

El dolor está causado por pequeñas roturas en el tejido conectivo que sujeta el músculo al hueso.

Empieza generalmente con un dolor en la parte lateral del codo que aumenta de forma gradual. Duele si alguien presiona en esta área.

En la fase inicial de la lesión hay que tratar de disminuir la inflamación y el dolor y para ello colocaremos frío local (hielo durante 20 min.) varias veces al día y descanso de la articulación.

Unos ejercicios de estiramiento pueden ayudar. La muñeca debe flexionarse todo lo que se pueda hacia abajo, el codo se estira por completo y el antebrazo se gira hacia adentro de modo que la punta de los dedos apunte hacia el lado. El estiramiento se debe mantener durante unos 15 segundos y repetirse después de un breve intervalo. Esto debe repetirse varias veces al día.

2.- TENDINITIS DEL MANGUITO ROTADOR U HOMBRO DOLOROSO:

La tendinitis del manguito rotador (formado por los músculos supraespinoso, es el más afectado, infraespinoso, subescapular y redondo menor) es una patología por sobreuso que provoca dolor y discapacidad en el hombro y parte superior del brazo. A menudo se le denomina "pinzamiento". Estos 2 nombres describen la misma condición, causada por la utilización del hombro y brazo en tareas que son repetitivas y que con frecuencia incluyen movimientos del brazo por encima del plano del hombro.

Las actividades deportivas que se asocian con frecuencia a esta condición son los deportes de raqueta.

El resultado es: dolor, sensibilidad local e incapacidad para realizar movimientos con el hombro afecto.

Los objetivos del programa de tratamiento son, en primer lugar reducir la inflamación y posteriormente distender y fortalecer los músculos que componen el manguito rotador. La inflamación usualmente es controlada con reposo y aplicación de hielo durante los primeros días en períodos de 20 minutos de 2 a 3 veces al día. Es conveniente reducir o evitar la actividad desencadenante.

Una vez que la inflamación ha sido controlada, su fisioterapeuta probablemente prescribirá un programa de estiramiento y fortalecimiento.

3.- ESGUINCE ACROMIOCLAVICULAR:

La lesión acromioclavicular es un daño que ocasiona un cambio en la posición del hombro y la clavícula. Estos huesos se mueven o se separan, debido a la rotura o desgarro del ligamento que los sostiene en su lugar. Esta lesión puede ser causada por una caída o por un golpe recibido en la parte superior del hombro. Usted puede presentar dolor, hinchazón, rigidez o adormecimiento y tendrá dificultad para mover el brazo del lado lesionado. El dolor se sitúa justo sobre el hueso que sobresale en la parte superior del hombro (acromion) y es de localización muy precisa (dolor a punta de dedo).

Se recomienda reposo de la articulación para disminuir la inflamación y aplicación de hielo sobre la zona.

4.- INFLAMACIÓN AGUDA DEL TENDÓN DE AQUILES:

La tendinitis aquilea aguda aparece con mucha frecuencia en individuos desentrenados que empiezan a entrenar de manera muy intensa. También puede aparecer en personas entrenadas que cambian de superficie, tipo de calzado o técnica de entrenamiento. El entrenar en tiempo frío también es un factor de riesgo importante.

Síntomas

El síntoma más importante y el que nos hace sospechar de una posible tendinitis, es el dolor en la zona de inserción con el calcáneo al utilizar el tendón (flexión plantar del pié). Este se puede desencadenar al correr en superficies demasiado blandas como la arena, y al correr cuesta arriba. También observaremos una tumefacción difusa sobre el tendón de Aquiles. Aparece una sensibilidad dolorosa intensa y difusa que se acompaña de impotencia funcional. Si la inflamación es severa suele aparecer un enrojecimiento de la piel por encima del tendón. Además al comprimirlo con los dedos durante el movimiento de la articulación del tobillo puede sentirse una crepitación (pequeños crujidos).

 Tratamiento

El tratamiento principal al sentir los síntomas de una posible tendinitis aquilea es el reposo de la zona. Si la actividad que ha provocado la inflamación no cesa esta puede cronificarse y tener consecuencias peores. En la fase más aguda la aplicación de hielo ayuda a desinflamar y a aliviar el dolor y la tumefacción. Es muy importante también, tener el diagnóstico y realizar un buen tratamiento de fisioterapia combinado con vendajes funcionales para que el problema remita. Una vez los síntomas han desaparecido hay que preparar un buen programa de readaptación al esfuerzo para poder entrenar con normalidad.

5.-CONTRACTURA MUSCULAR:

Contracción involuntaria, duradera o permanente de uno o varios grupos musculares. Normalmente hablamos de contractura cuando nos encontramos con una molestia muscular desagradable, una disfunción motora y dolor a la palpación. Suele ser una sensación desagradable más que dolorosa. El músculo es sensible a la palpación. Suele aparecer una zona dentro del músculo más dolorosa y a la palpación pueden notarse pequeñas rugosidades. La contracción puede provocar dolor que aumenta si oponemos resistencia. Suele estar limitada la elasticidad si la comparamos con el miembro contralateral. Es una puerta abierta hacia la rotura muscular. Es importante realizar estiramientos del músculo correspondiente para disminuir la tensión interna de éste que ha provocado la lesión.

6.- ROTURA FIBRILAR:

Es la rotura de miofibrillas con lesión anatómica. Equivale al denominado "tirón". Se pasa de la elasticidad propia del músculo y se rompen fibras o fascículos con hemorragia local más o menos importante. Aparece un dolor como un "latigazo". Signo de la " pedrada". La impotencia es inmediata pero relativa, permite el apoyo y la marcha. Duele incluso con el descanso, aunque se incrementa con la presión y el movimiento. Duele a " punta de dedo", en el centro de la lesión. Se produce derrame sanguíneo que forma un pequeño nódulo, a veces palpable. Suele haber equimosis a distancia.

La contracción del músculo afectado provoca dolor localizado en la zona de la rotura. La contracción contra resistencia nos va a localizar con mayor precisión el punto doloroso. Como medida de defensa va a aparecer contracturada la musculatura que rodea la zona de la lesión.Como tratamiento inmediato aplicaremos hielo sobre la zona, reposo de la misma y cese de toda actividad deportiva durante al menos 15 días para una correcta curación de la lesión, junto con el tratamiento fisioterapéutico correspondiente.

7.-CONDROMALACIA ROTULIANA:

Es el reblandecimiento y degeneración del tejido (cartílago) que se encuentra por debajo de la rótula.

Se cree que la condromalacia rotuliana que se presenta en adolescentes y adultos jóvenes está relacionada con sobrecarga, lesión o demasiada fuerza sobre la rodilla y es más común en las mujeres.

Los síntomas son:

  • Sensibilidad en la rodilla
  • Dolor en la parte frontal de la rodilla que empeora después de estar sentado un tiempo prolongado o al terminar el ejercicio.
  • Dolor de rodilla que empeora al subir escaleras o al levantarse de una silla
  • Sensación de rozamiento o fricción cuando se extiende la rodilla

La rodilla puede estar sensible y levemente hinchada y es posible que la rótula no esté alineada perfectamente con el fémur (hueso de la cadera).

Cuando la persona endereza la rodilla, se puede experimentar una sensación de rozamiento debajo de la rótula y al presionar esta última cuando la rodilla está recta se puede sentir dolor.

Como tratamiento inicial podemos hacer reposo temporal y aplicación de hielo que pueden ayudar a aliviar el dolor. Igualmente, la fisioterapia, especialmente el fortalecimiento del cuádriceps y el estiramiento de los tendones de la corva, puede servir.

Se debe limitar la participación en deportes y actividades extenuantes hasta que el dolor haya pasado. Igualmente, se deben evitar las actividades que incrementen el dolor en la rodilla, evitando, sobretodo, las flexiones forzadas de ésta.

8.- ESGUINCE LIGAMENTO LATERAL EXTERNO DEL TOBILLO:

El ligamento lateral externo está compuesto por tres fascículos que parten del maleólo externo al calcáneo y al astrágalo.

  • Fascículo anterior: también llamado peroneo astragalino anterior.
  • Fascículo medio o peroneo calcáneo.
  • Fascículo posterior o peroneo astragalino posterior

El esguince del ligamento lateral externo del tobillo se produce por un mecanismo de inversión. Existen varios grados de lesión:

Grado 1: Elongación de algunas fibras, con dolor y edema, pero sin laxitud articular.

Grado 2: Al haber un desgarro parcial, ya puede existir laxitud articular que se traduce en un bostezo articular al reproducir la inversión del tobillo.

Grado 3: Hay rotura total con laxitud completa e impotencia funcional que se acompaña a veces con incapacidad para plantar el pie.

Fase Aguda: Tras la producción de un esguince se forma inmediatamente después una inflamación en forma de “huevo de paloma” alrededor del maleólo externo. En ese momento no se aprecia ningún cambio significativo en el color de la piel a causa del derrame. Sí que apreciamos cierto rubor y aumento instantáneo de la temperatura. Descargar el pie, elevándolo si es posible, y reposo. Aplicar frío inmediatamente a ser posible con una ligera compresión. Si evitamos que se instaure el edema, la cicatrización de los tejidos y la recuperación funcional del tobillo se aceleran de manera espectacular. Una buena pauta de crioterapia de

urgencia durante las 24 horas después del esguince podría ser la aplicación de hielo durante unos 20 minutos, se retira, y cuando se calienta de nuevo el tobillo, se aplica otros 20 minutos y así sucesivamente. La aplicación de vendajes debe ser tarea del fisioterapeuta.

Fase subaguda: La inflamación persiste pero debe remitir progresivamente. Debemos vigilar especialmente todo el contorno del maleólo peroneo. El hematoma residual presenta un aspecto amoratado y también desaparecerá poco a poco. En cuanto podamos comenzar a apoyar sin dolor comenzaremos a trabajar la fuerza y la movilidad. El trabajo de la fuerza primero será manual; primero pasivo y posteriormente contra resistencia. Mas adelante procederemos a trabajarla en carga.