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Muñoz-Quiles… una dupla imprevista

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No estaban en los planes de nadie, pero las circunstancias, los numerosos cambios, las idas y venidas de unos y otros determinaron que por fin resolvieran unirse. Jordi Muñoz y Federico Quiles, dos jugadores muy temperamentales, inician una nueva etapa que obligará al jugador argentino a volver a jugar en el revés, una posición que había abandonado hace casi tres años. Las sensaciones de la primera semana de entrenamiento bajo las órdenes del debutante Leo Padovani han sido las mejores y ambos llegan con mucha confianza a su presentación en Palma de Mallorca.

 

 

 

La dupla hispano-argentina debutará el próximo miércoles enfrentando a Totó Calneggia y Roberto Saba en el escenario principal de Son Moix.
 
Antes de mirar a futuro, quisieron repasar el pasado. Para Quiles el “proyecto con Agustín tuvo momentos muy buenos. La posibilidad de volver a jugar al drive me daba un salto importante a nivel personal, me ha hecho un jugador más completo y creo que llegamos a ser una pareja muy competitiva como lo demostramos en los últimos torneos”.
 
Cree que como pareja les faltó “estar más unidos en los momentos duros y pienso que en esta etapa final con Rodrigo había logrado esa regularidad que no teníamos”.
 
Por su parte Jordi, dijo que “con Aday teníamos la ilusión de volver a jugar juntos, pero no estuvimos en el nivel que pretendíamos. En lo personal nada ha cambiado con Aday, seguimos siendo amigos, pero en la pista las cosas no funcionaron. Mi lesión del año pasado también nos pasó un poco de factura en ese aspecto”.
 
Con respecto al presente y el descubrir a su nuevo compañero, el jugador argentino dijo que “desde el minuto uno me he sentido muy cómodo con Jordi. Nos acoplamos muy rápido, tenemos claro lo que tenemos que hacer y esta semana de entrenamiento en Madrid ha sido muy productiva”.
 
Coincide plenamente en estas apreciaciones el canario, quien reconoce haber atravesado momentos muy duros tras la separación con Aday. “Estaba muy desanimado en Dubai durante la exhibición, no tenía compañero y pasé unos días complicados. Cuando se me abrió esta posibilidad con Fede he vuelto a renacer”.
 
Para Quiles será un cambio importante el volver a jugar en el revés, una posición que había dejado hace casi tres años cuando comenzó con Silingo. “En realidad me supuso menos de lo que me esperaba. En los entrenamientos me encontré muy bien, juego con más pausa que antes y eso te lo aporta la experiencia de haber jugado a la derecha. Ahora vuelvo a ver la pista más amplia y por la forma de jugar de Jordi me abre muchas posibilidades. Volea muy bien en la red y me deja muy libre para hacer lo que quiera”.
 
Dos jugadores muy temperamentales
 
Son de esos jugadores que les gusta gritar en la pista, para motivarse, para venirse arriba, para añadir un poco más de tensión al juego.
 
Para Quiles es “buenísimo tener dos personalidades competitivas dentro de la pista y si sale mal es porque el rival fue mejor. Somos temperamentales, nos gusta competir hasta en los entrenamientos y Jordi me lo ha demostrado esta semana. Necesitaba un compañero que tire para adelante igual que yo”.
 
En ese aspecto también coincide Muñoz. “Me ha gustado mucho tener un jugador que me anime, que lo vea incendiado igual que yo. Es mi forma de ver el deporte, me divirtió mucho jugando así. Fede me aportará eso, es muy rápido y me gusta que va a muerte a todas las bolas, no se arruga nunca”.
 
Parten como décimos cabezas de serie, pero no tienen como objetivo prioritario estar entre las ocho primeras. “Lo primordial es acoplarnos y pensar en llegar otra vez a una semifinal, a una final y si entramos en el Master será espectacular. Hay una dura lucha en esas posiciones por lo que debemos preocuparnos de tener buenos resultados y buenas sensaciones con nuestro juego”, aseguró Quiles.
 
No estaban en las quinielas de nadie, pero ojo con este dúo que tiene calidad y garra suficiente como para sorprender a cualquiera.