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Lamperti y Grabiel tumban a los ‘príncipes’ en el maratón de pádel en Alcobendas

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Tres horas y diez minutos de intensa batalla, de dramática pelea sobre la central del pabellón Amaya Valdemoro. En una esquina, Pedro Alonso-Martínez y Matías Nicoletti. En la otra, Aday Santana y Jordi Muñoz. Alrededor, un público enfervorizado, un escenario atiborrado de espectadores que disfrutaron de la épica que representaron sobre el tapete madrileño dos parejas, que firmaron el mejor encuentro en lo que va del Estrella Damm Alcobendas Open. Este partido fue el preámbulo de una jornada que al final se convirtió en un maratón, con más de nueve horas consecutivas del mejor pádel del mundo.

 

 

La grada estalló de júbilo cuando Aday Santana estampó la bola contra el cristal. Pedro Alonso-Martínez, el ídolo local, y Matías Nicoletti se dejaron caer sobre el césped y se fundieron en un abrazo infinito. Acababan de certificar su primer billete para unas semifinales de World Padel Tour. 190 minutos después de que la primera bola tocase el suelo, la pareja hispano-argentina sellaba su clasificación tras tres agónicos capítulos (6-7, 7-5 y 7-6) que se definieron, como no podía ser de otra forma, en un tie break interminable que permanecerá mucho tiempo grabado en la retina de los aficionados.

El duelo arrancó con igualdad, equilibrio. Nadie perdía su saque y la batalla desembocó en el primer tie break de la tarde. En esta ocasión, la balanza se decantó del lado de Jordi Muñoz y Aday Santana, que se impusieron 9-7 en la muerte súbita. Sin tiempo para digerir el golpe, Alonso-Martínez y Nicoletti se enfundaron el traje de fabricar hazañas y después de otro set infinito consiguieron quebrar el saque de sus rivales al paso por el duodécimo juego para coser a su solapa la primera medalla del partido (7-5). 

Después de dos episodios increíbles, Muñoz-Santana y Alonso-Martínez-Nicoletti todavía tenían gasolina en el depósito para fabricar un último set mágico, que llevó la pasión a las gradas del pabellón Amaya Valdemoro. Comenzó con fuerza la pareja hispano-argentina. Un break de salida y la posterior consolidación de la rotura elevaban la ilusión de los ídolos locales, pero Jordi y Aday no habían dicho su última palabra y jamás perdieron la fe. De hecho, nivelaron el marcador con un contrabreak en el sexto juego y a continuación tomaron la delantera. Entonces, la pelea se libró en el centro geométrico del ring. Nadie quería perder su sitio y el duelo aterrizó en una muerte súbita no apta para cardíacos.

Final trepidante

Aday Santana y Jordi Muñoz iniciaron el tie break sin retorno con el cuchillo entre los dientes y pronto marcaron su territorio con un 3-0 que dejó sin aliento, momentáneamente, a sus rivales. En ese instante la grada comenzó a jugar su papel y al grito de “sí se puede” volvieron a llenar el corazón de Alonso-Martínez y Nicoletti, que igualaron a tres y recuperaron su estatus en la batalla. A partir de ese momento, el choque se convirtió en una ruleta rusa que concluyó con el 13-11 final que representa la primera semifinal de un torneo WPT para Alonso-Martínez y Matías Nicoletti. El público, en pie, despidió con una atronadora ovación a las dos parejas, que pusieron sobre la cancha hasta la última gota de sudor.

La segunda pareja que sacó el billete para las semifinales del Estrella Damm Alcobendas Open fue la formada por Cristian Gutiérrez y Matías Díaz. Los argentinos superaron su mal arranque de partido y remontaron el 3-1 inicial de Gaby Reca y Seba Nerone para adjudicarse la primera manga (6-4). En el segundo acto, Cristian y Mati salieron mucho más enchufados y con un break en los albores del set encarrilaron su clasificación para la penúltima ronda. El 3-0 inicial hizo mucho daño a Reca-Nerone, que ya no pudieron enmendar la plana y cedieron 6-3 en el desenlace.

Como si de una montaña rusa se tratase, tras la tranquilidad del segundo partido llegó de nuevo la emoción en el tercer duelo del día. Paquito Navarro y Tito Allemandi acariciaron la gloria con la punta de los dedos, pero se quedaron a un palmo de eliminar a Juan Martín Díaz y Fernando Belasteguin. Los reyes no estuvieron cómodos en la pista en ningún momento y rozaron la eliminación en los cuartos de final del Estrella Damm Alcobendas Open. Tras ganar el primer acto (6-4), Juan y Bela se desconectaron y comenzó el crecimiento progresivo de Navarro-Allemandi, que ganaron el segundo set y estuvieron a punto de certificar la machada en el tercero. Con empate a cinco, Díaz y Belasteguin rompieron el saque de sus contrarios y pudieron respirar tranquilos para cerrar su clasificación para las semifinales con un ajustado 7-5.

Y como la tarde iba de emociones fuertes el epílogo del día ofreció un partido apasionante, en el que Miguel Lamperti y Maxi Grabiel tumbaron a Juani Mieres y Pablo Lima en dos sets (6-3 y 6-3). Los argentinos firmaron un encuentro perfecto y apenas dejaron opciones a los príncipes para abrir de par en par la puerta de las semifinales y firmar, más allá de la una de la madrugada, la noticia bomba de los cuartos de final.

Mañana continuará el espectáculo en el pabellón Amaya Valdemoro con las semifinales femeninas a las 10.30 horas y las masculinas a partir de las 17.30 horas. Como hoy y ayer, la pista central volverá a lucir un lleno a rebosar, lo que da muestras de la expectación que levanta el circuito allá donde va.